domingo, 4 de octubre de 2009

Señor de las cuatro décadas

Tarado, da: Adj. Que padece tara física o psíquica.

Tara: Defecto físico o psíquico, por lo común importante y de carácter hereditario.


Tras conocer las numerosas y desagradables experiencias de una amiga mía, que concede oportunidades de relación a hombres de edad y estado civil similar al suyo, oportunidades que invariablemente acaban en fiasco al constatar que los tipos están tarados, se me plantea una pregunta: ¿Los hombres de más de 40 que siguen solteros, o que se divorciaron o... para entendernos, que están libres de compromiso sentimental a esa edad... lo están porque son unos tarados, o son unos tarados por no tener ninguna relación sentimental? y añadiría ¿son de alguna manera recuperables? y es más ¿merecería la pena el esfuerzo?

¿Tú que opinas Limón?


Se derramó.... Moka.


Pues déjame decirte, Moka, que previo a cualquier análisis o conclusión deberíamos dividir a dichos sujetos en dos grandes grupos. A saber:

Grupo “Solteros”:

  1. Comprende a aquellos señores a quienes se les desconoce pareja que haya durado más de dos meses. Aún viven con sus padres. Cualquier colectivo los deja bien. No le hacen asco a nada. No buscan, encuentran lo que hay.
  2. Igual que 1, pero viven solos. Suelen encontrar damas en las fiestas de casamiento.
  3. Igual que 2 restándole 1. Viven con una mascota. O varias. Van a las fiestas de casamiento con ajos en los bolsillos, por las dudas.

Grupo “Divorciados”:

  1. Han conocido las mieles del matrimonio y la vida en pareja. La separación les dejó un sabor amargo de por vida. Ultra resentidos, inseguros y con marcada tendencia misógina. Buscan a la “mujer perfecta” (sirvienta y geisha sexual, con licenciatura completa, autosuficiente económicamente y sin hijos).
  2. Igual que 1 pero recientemente divorciados, todos los caracteres mencionados se acentúan mucho más. Siguen queriendo a la ex mujer de igual modo que despotrican contra ella. Buscan a la “mujer comprensiva”, preferentemente, menores de 25 años y con el Edipo no resuelto.
  3. Igual que 1 y además sus hijos adolescentes “los vuelven locos”. Buscan una madrastra para ellos y así poder ir a jugar al fútbol sin que le rompan las pelotas.

En cuanto al grupo de los “solteros”, diría que su tara es congénita. Como irrecuperables que son, no vale la pena el esfuerzo.

En el caso de los “divorciados”, si bien puede asociarse una tara hereditaria con una más de tipo “ambiental”, tampoco me esforzaría. Apuntaría más bien a un viudo.


Se exprimió... Limón